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  • 18 de junio de 2026
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Pedagoga, feminista y folclorista. Hablamos de Maria Baldó

Pedagoga, feminista y folclorista. Hablamos de Maria Baldó

Maria Baldó Massanet. / Foto: Viquipèdia

 

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Soledad Bengoechea

 

Este artículo habla de una mujer singular: de Maria Baldó Massanet, una mujer que tuvo la suerte de vivir una vida intensa, plena. Su vocación era sobre toda la enseñanza, poniendo el punto de mira muy especialmente en la educación de las mujeres, pero también estuvo muy interesada en el folclorismo. Feminista de primera línea, también la política la sedujo. Militante de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), desde su aparición en los años treinta, Baldó combinó todas estas facetas a las que dedicó su vida con energía y sapiencia. Durante la Guerra Civil (1936-1939), Baldó dedicó sus energías en la lucha por la causa de la liberación de las mujeres mediante la educación y para conseguir una mejora en la enseñanza del catalán.

De origen catalán, nació en Hellín (Albacete) en 1884, pero de muy joven la familia volvió a Cataluña. Estudió magisterio y a los 22 años de edad se licenció como maestra. Tenía gran afición por el folclore —fue discípula del conocido folclorista Rossend Serra i Pagès— y muy joven presentó trabajos como por ejemplo «Notas sobre música popular valenciana», «La fiesta tradicional alcoyana de moros y cristianos para el día de Sant Jordi», «Valor pedagógico del folclore». A la vez, su amor por la naturaleza le llevó a ser socia activa del Centro Excursionista de Cataluña.

Se casó con el editor Josep Serra y Chartó, con quien tuvo dos hijos: Alfons (que acontecería un eminente filólogo) y Núria. Pero enviudó muy pronto, en 1911, con solo veintisiete años. Tres años después, mientras dirigía una escuela nacional, volvió a contraer matrimonio. El escogido fue ahora el pedagogo Lluís Torres i Ullastres.

Destacada militante feminista, en 1910, en el Ateneo Barcelonès, Maria impartió un curso sobre «Cultura femenina», que publicó en forma de libro. Dos años después, publicó el artículo «Sobre la enseñanza escolar femenina» en la revista Feminal. Más adelante, publicaría El libro del hogar, reeditado en varias ocasiones donde, bajo una óptica feminista, reflexionaba sobre la educación que en aquellos momentos recibían las mujeres y sobre el trabajo remunerado femenino. En el año 1914 intervino en las conferencias sobre educación femenina junto a las destacadas militantes feministas y miembros de la Sección Femenina de la Liga Regionalista Carme Karr y Dolors Monserdà y con la socialista Leonor Serrano.

Maria era una mujer incansable y fue muy activa en el campo de la enseñanza y del desarrollo de la lengua catalana. Una muestra: miembro de la Associació Protectora de l’Ensenyança Catalana, en 1920 era vicepresidenta de la Comisión de propaganda. También fue secretaria de la Societat Barcelonina d’Amics de la Instrucció.

Pero su trayectoria profesional estuvo estrechamente ligada al grupo escolar La Farigola. El 27 de marzo de 1922 se inauguró esta escuela, el primer grupo escolar femenino del Patronato Escolar del Ayuntamiento de la ciudad (actualmente, Escola La Farigola de Vallcarca). Ella misma asumió la dirección y colaboró estrechamente con Manuel Ainaud para conseguir que maestros estatales pudieran ocupar las plazas de otros nuevos grupos escolares municipales. Asimismo, formó parte del tribunal que seleccionó los maestros. En aquellos meses también asumió el Deganat dels Mestres de Barcelona. Y sus inquietudes sociales la llevaron a trabajar como profesora auxiliar gratuita en la Escola Normal de Barcelona.

Baldó destacó también como conferenciante por sus intervenciones a través de emisiones radiofónicas. Intervenciones que, debido a sus principales intereses versaban sobre varias temáticas vinculadas a temas como literatura, juegos infantiles, educación de la mujer. Sus inquietudes la llevaron más lejos: a pedir la creación de escuelas especializadas para la formación de las mujeres y para la preparación de estas para la maternidad.

Creadas el 1931, en los inicios de la República Española, durante estos años Maria se ocupó de la evolución en Cataluña de las Misiones Pedagógicas. Con ella trabajaba Herminio Almendros Ibáñez, pedagogo, escritor y uno de los principales introductores de la pedagogía Freinet. Las Misiones Pedagógicas fueron un proyecto de solidaridad cultural patrocinado por el Gobierno español republicano a través del Ministerio de Instrucción Pública y desde las plataformas del Museo Pedagógico Nacional y la Institución Libre de Enseñanza. Era un proyecto largamente mimado por ambas instituciones y sus dirigentes fueron capaces de unir las voluntades de intelectuales de procedencia diferente alrededor de un proyecto común, focalizado, principalmente, en el mundo rural. Rodolfo Llopis, como director general del Ministerio de Instrucción Pública, diseñó y puso en marcha este proyecto. Como tantas cosas, esta propuesta, tan necesaria en aquella España tan inculta y analfabeta, se desmanteló al final de la guerra civil.

El 1933, Baldó asumió la secretaría del Comité Ejecutivo del Congreso de Educación Social. El mismo año formó parte del Comité Ejecutivo de la Comisión Organizadora de la Fiesta Femenina de ERC. Algo más tarde, ya involucrada de pleno en la defensa de la República, apoyó el Manifiesto intelectual a favor de la libertad y contra el fascismo y en pro de la creación del Frente de Acción para la Defensa de la Cultura.

Incansable, cuando estalló la Guerra Civil se quiso implicar de pleno: formó parte del CENU (Consejo de la Escuela Nueva Unificada), creado en Barcelona el 27 de julio de 1936, días después de empezada la guerra. Este proyecto pretendía impulsar una escuela nueva, gratuita, única, laica, con coeducación y en lengua catalana para sustituir la escuela de tendencia confesional, y que el nuevo régimen escolar estuviera inspirado en los principios racionalistas del trabajo, asegurando que todo obrero pudiera llegar desde la escuela primaria a los estudios superiores según su capacidad. A propuesta de este organismo, Baldó presidió la Comisión de Adaptación del personal docente de los organismos técnicos de la Generalitat a las necesidades de la guerra.

Al mismo tiempo, Maria asumió la presidencia del Lyceum Club de Barcelona, que se había creado siguiendo el modelo otros que ya existían en diferentes ciudades europeas y americanas. El abril del mismo año, ya a las puertas de la guerra,  participó en el 1.º Congreso Nacional de la Associació Protectora de l’Ensenyança Catalana una entidad histórica fundada a finales de 1898 y establecida legalmente el 1899 por Francesc Flors i Calcat. Su objetivo principal era potenciar la enseñanza en catalán, crear escuelas y mejorar los materiales pedagógicos. La ponencia  que defendió aquel día versaba sobre «El hogar y la escuela».

En plena Guerra Civil, el 6 y 7 de noviembre de 1937, se celebró en el Palau de la Música de Barcelona el Primer Congreso Nacional de la Mujer, convocado por las principales organizaciones políticas y sindicales de Cataluña. Asistieron más de 800 delegadas, las cuales, con un firme compromiso con la defensa de la República y la emancipación de las mujeres, deciden constituir la Unión de Mujeres de Cataluña. Bajo la presidencia de la destacada propagandista de Esquerra Maria Dolors Bargalló (1902-1980), la Unión de Mujeres de Cataluña acontece la principal organización feminista de la Cataluña republicana, desarrollando una ingente tarea que solo la derrota en la Guerra Civil pudo detener. Pues bien, Maria fue escogida vicepresidenta del Comité Ejecutivo de este grupo formado por mujeres. Este acontecimiento se llevó a cabo en un contexto histórico marcado por la dicotomía entre democracia y dictadura que impulsaba una lucha incansable por la libertad de las mujeres. En este contexto, Maria también fue secretaria general de «La dona a la reraguarda» sección del Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Cataluña.

Cuando acabó la inmensa carnicería, junto con su marido, Maria se exilió a Francia, instalándose en Toulouse, donde murió en 1964. Sabía que los vencedores no le perdonarían su trayectoria vital. En aquella ciudad también se mostró activa: dirigió la Residencia de intelectuales Catalanes dependiendo de la Fundación Ramon Llull, impulsada por la Generalitat de Cataluña al exilio.

Durante todo su exilio continuó vinculada a ERC —en 1948 fue escogida presidenta de la sección femenina de este partido en Alta Garona.


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

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