• Portada
  • 21 de abril de 2026
  • Sin Comentarios
  • 8 minutos de lectura

Leonor Serrano Pablo, maestra divulgadora del método Montessori

Leonor Serrano Pablo, maestra divulgadora del método Montessori

La pedagoga, jurista, abogada y escritora feminista Leonor Serrano Pablo. / Fuente: Wikipedia “Les mestres pensionades a Roma” . La Il·lustració Catalana (581)

 

Licencia Creative Commons

 

Soledad Bengoechea

 

Leonor Serrano fue una maestra que difundió el método Montessori de educación infantil en Cataluña. Nació en Hinojosas de Calatrava (Ciudad Real) un frío 22 de febrero de 1890, y murió en Madrid en 1942. Durante toda su vida adulta fue una maestra y abogada defensora de los derechos de las mujeres. Siendo una niña consiguió una beca para le permitió dejar la escuela de su pueblo e ir a estudiar interna durante diez años en el Colegio del Sagrado Corazón de Madrid. Obtuvo el título de Maestra de Primera Enseñanza Superior en la Escuela Normal de Guadalajara. Compaginó los estudios con trabajos en los que ayudar a mantener a su familia de humildes campesinos. Más tarde, estudió en la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio en Madrid entre 1909 y 1912, donde entró en contacto con las ideas pedagógicas regeneracionistas de la Institución Libre de Enseñanza, un proyecto pedagógico creado en 1876 por Francisco Giner de los Ríos (este proyecto permitió que se creara en España el primer centro educativo al margen del Estaod y de la Iglesia). Perduró hasta 1936, momento en que estalló la Guerra Civil.  En un primer momento, esta iniciativa se dedicó a la enseñanza universitaria y más tarde se extendió a las enseñanzas elemental y media. En 1913, Leonor fue nombrada inspectora de escuelas en la, ¡finalmente!, primera promoción abierta a las mujeres. Entonces, ocupando el cargo de inspectora auxiliar de escuelas, llegó a Barcelona y poco después lograba el cargo definitivo. En 1915 era nombrada inspectora provincial.

La llegada a Barcelona sucedió en tiempos de la Mancomunidad de Cataluña (1914-1923/25), unos tiempos de sensibilidad social y política hacia la Escola Nova (movimiento pedagógico que había surgido en Cataluña a finales del siglo XIX, que pretendía promover un cambio en la manera de enseñar impulsando un aprendizaje activo, en contraste con el de la escuela tradicional) y sus metodologías. En 1914, colaboró ​​con el pedagogo Joan Palau Vera en el ensayo del método Montessori (constituye un sistema educacional destinado a alentar la espontaneidad del niño, dándole libertad para desarrollarse dentro de un ambiente especialmente preparado, lo que favorece su autodesarrollo). A instancias del gran maestro y pedagogo catalán, Eladi Homs, se decidió enviar a seis maestras pensionadas por la Diputación y el Ayuntamiento de Barcelona al II Curso Internacional Montessori que la pedagoga italiana había organizado en Roma aquel año. Leonor Serrano formaba parte de ese grupo de maestras. Los planteamientos de Maria Montessori impactaron en Leonor, y emprendió una activa labor de difusión de su método en Cataluña. En julio de ese mismo año, Serrano intervino en la primera Escuela de Verano en los cursillos para difundir entre el magisterio el método de la pedagoga italiana bajo la dirección de Palau Vera, pedagogo valenciano de origen venezolano.

En estos primeros años barceloneses, a través de intervenciones y escritos, Leonor Serrano pidió a las autoridades una efectiva escolarización de los niños y también de la pequeña infancia. También la creación de cantinas escolares. Lo percibía como condición para que las mujeres pudieran trabajar.

En 1918, Leonor se implicó en la iniciativa para abrir nuevas puertas a la educación de las mujeres con el Instituto de Segunda Enseñanza de Barcelona, ​​creado en 1910 e impulsado por el profesor Hermenegildo Giner de los Ríos, concejal del ayuntamiento de la ciudad y secretario que fue de la Institución Libre de Enseñanza.

En 1924, ya en medio de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), se marchó a conocer escuelas y experiencias educativas en Bélgica, Francia y Suiza pensionada por la Junta de Ampliación de Estudios. Con especial dedicación a las escuelas de formación laboral y de adultos. Experiencias e impresiones que reúne en sus libros La Enseñanza Complementaria Obrera y La educación y las profesiones femeninas.

Por negarse a delatar a los maestros que empleaban el catalán en las escuelas, y su oposición a la dictadura, un grupo de inspectores, entre los que figuraban Leonor Serrano y su marido, el también inspector Josep Maria Xandri, fueron desterrados fuera de Cataluña. Así, en 1926 fue destinada de primero a Castellón y después en mayo de 1926 a Huesca, y pasó a Zaragoza en mayo de 1929. Aquellos años fueron de fructífera producción escrita. Aprovechó el destierro para realizar el bachillerato en la primera ciudad aragonesa para después cursar la licenciatura de Derecho en la capital. ¡Se licenció en derecho a los cuarenta años!

De regreso a Barcelona, ​​se dedicó plenamente a su labor de inspectora y a su bufete de abogada. También inició su colaboración en el diario Las Noticias dentro de una sección fija que significativamente tituló «Tiempos Nuevos». En el ambiente de libertad que abrió la Segunda República en 1931, Leonor Serrano suscribirá activamente la defensa de la mujer y del feminismo. Sus aspiraciones las canalizó políticamente afiliándose a la Unión Socialista de Cataluña (USC). En 1932 se hizo cargo de la Secretaría de Cultura y Acción Femenina de la Comisión Ejecutiva del partido. También formó parte de la redacción de Justicia Social órgano de expresión de la USC.

Durante la Guerra Civil (1936-1939) fue destituida y separada definitivamente del servicio como inspectora por Wenceslao Roces, subsecretario de Instrucción Pública del ministro comunista Jesús Hernández, perdiendo todos sus derechos. Serrano recorrió y la sanción se convirtió en “jubilación forzosa con los haberes que por clasificación le correspondían” igualmente muy dura.

Durante los bombardeos franquistas de Barcelona Leonor sufrió una gran tragedia: murió su marido y su hijo Andreu Xandri. Decidió exiliarse a Francia pero regresó, en 1939, para cuidar de su madre ya muy mayor. Vivía en Madrid pobremente, con la ayuda del poco dinero que ganaba impartiendo algunas clases particulares. Un día alguien la reconoció y la delató. Fue sometida al Tribunal de Responsabilidades Políticas. Mientras se incoaba su expediente, murió el 24 de abril de 1941.

En noviembre de 2018 se inauguró en Barcelona una Guardería Municipal que lleva el nombre de Leonor Serrano.


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *