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  • 27 de febrero de 2026
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Antònia Carré-Pons: “Las personas que nos dedicamos a la escritura acostumbramos a ser torpes en alguna faceta”

Antònia Carré-Pons: “Las personas que nos dedicamos a la escritura acostumbramos a ser torpes en alguna faceta”

La escritora, filóloga y editora Antònia Carré-Pons. /  Foto: David Ruano

 

Licencia Creative Commons

 

Andreu Navarra

 

Antònia Carré-Pons es escritora, filóloga y editora especialista en literatura medieval. Acaba de ganar el Premio Nollegiu de Narrativa con su novela La gran família (Club Editor).

 

Empecemos por tu nueva novela. Citas a J.V. Foix: “Necrólogo y escritor significa, más o menos, lo mismo”. ¿Estás de acuerdo? ¿Puedes desarrollarlo?

Si no estuviera de acuerdo, no habría puesto esta cita en el encabezamiento de la segunda parte de la novela. La cita entera, que proviene de Tocant a mà…, dice así: «Necrólogo y escritor significa, más o menos, lo mismo. Sólo escribe quién no sabe vivir, en estos tiempos de prisas y labrar torcido. ¿Nunca ha ido en bicicleta?». Esta cita de Foix, que incita a vivir y no a escribir, la tengo clavada en el alma desde mis tiempos de estudiante de filología catalana. Siempre he pensado que las personas que nos dedicamos a la escritura acostumbramos a ser torpes en alguna faceta de la vida: o somos poco sociables o ariscos o no sabemos qué hacer en una situación concreta o somos incapaces de mantener viva a una pareja o… Es evidente que Foix debió pensar lo mismo, pero lo dice de una manera mucho más poética que yo.

“Markus, ya ves qué especímenes, los humanistas y los ilustrados se equivocaron al prever que la cultura y la razón mejorarían el mundo”. ¿Lo piensas?

Pues sí. Muchas veces cuando escribimos hacemos que nuestros personajes digan cosas que nosotros pensamos. Los hombres (y digo hombres porque las mujeres hablaban poco) del humanismo y de la ilustración estaban convencidos de que la educación mejoraría el mundo porque nos haría ser mejores personas. Ésta es una opinión que manifiesta también en las novelas del siglo XIX, como Los miserables de Victor Hugo, por poner sólo un ejemplo. Hoy en día sabemos que es una esperanza vana. Con el nazismo y los fascismos aprendimos que la cultura no te hace necesariamente mejor persona: había nazis que escuchaban con admiración a Bach o Wagner.

«Con el nazismo y los fascismos aprendimos que la cultura no te hace necesariamente mejor persona: había nazis que escuchaban con admiración a Bach o Wagner»

Publicaste tu primer libro, I ara què faràs, Clara?, hace veinticinco años. ¿Cómo ha evolucionado tu narrativa?

La primera novela que publiqué era una novela juvenil. He publicado novela histórica, prosa poética, cuentos, una novela dialogada (que significa sin voz narrativa), etc. Una vez una periodista me dijo que era una escritora camaleónica, y creo que tiene razón: mi literatura se caracteriza porque cada libro es diferente a los anteriores. Supongo que existe un estilo que me identifica, pero cada vez los personajes, la trama, la voz narrativa son diferentes. No es algo voluntario. Me sale así, ¡qué le vamos a hacer!

Ahora bien, si tengo que hablar de la evolución de mi literatura, diría que cada vez tiendo más a la sencillez (que no significa simplicidad), a la falta de artificio, al uso de una lengua directa y viva.

¿Cuánta autobiografía hay en La gran família?

He escrito una novela, no una autobiografía. Dicho esto, reconozco que hay bastantes elementos autobiográficos en la novela: las protagonistas, Rateta y Sió, son dos hermanas que se han criado en una carnicería. Como mi hermana y yo. La mayor abandona el negocio familiar y se hace medievalista. ¡Vaya, como yo! Y existe una enfermedad que afecta a las mujeres de la familia: el cáncer de mama. Esto también es cierto. A partir de ahí, hay mucha literatura.

¿Cómo puedes llevar cuarenta años estudiando L’espill, de Jaume Roig? ¿Cómo llegaste para quedarte? 

Pues empecé a estudiarlo por casualidad. Cuando tenía 22 años y estaba haciendo la tesina, un profesor me recomendó L’espill, porque era un texto poco estudiado. Y me lancé de cabeza. Como es muy difícil, da mucho de sí y he podido pasarme cuarenta años leyéndolo, estudiándolo, pensando en él, escribiendo artículos y haciendo ediciones, críticas y divulgativas. También lo he traducido al catalán moderno para hacerlo asequible al público actual. Hay dos versiones, una publicada por Quaderns Crema y otra por Cal Carré.

¿Cuáles son tus textos predilectos de la literatura medieval?

¡Aparte de L’espill, obviamente! Las grandes novelas, Tirant y Curial. Aunque también hay otras menos conocidas que son muy buenas y divertidas: la Història del príncep Jacob y la Història de París i Viana, ambas publicadas por Cal Carré. Ausiàs March es un poeta extraordinario, tiene una energía vital y una fuerza poética que hacen caer de espaldas!

Entre tus lecturas preferidas, mencionas Fante, Dostoievski y Doblatov…

Soy una lectora ecléctica. De estos tres me interesa sobre todo la forma que tienen de escribir. Dostoyevski tiene una prosa desbordante, que te arrastra a mundos oscuros. Fante y Dovlátov tienen la destreza de decir muchas cosas con pocas palabras. ¡Y creo que esto es un gran mérito!

También Sara Mesa, Eva Baltasar y Mercè Rodoreda… 

Las tres hablan de la vida con profundidad psicológica y con gran fuerza poética, que a veces es brillante ya veces torturada. Me gustan las tres porque son muy distintas y porque tienen muchas cosas en común.

Los que estamos acostumbrados a los libros de Cal Carré, conocemos la historia del sello editorial. Sin embargo, ¿puedes resumirla aquí? 

Pues la editorial nació en septiembre del 2021 como un homenaje a mi familia, sobre todo a mi hermana, que falleció de cáncer en diciembre del 2020. Por eso todos los libros terminan con una dedicatoria: «A la memòria de Joana Carré Pons». La carnicería familiar estaba cerrada desde el 2016, a causa de las enfermedades, y decidimos reconvertir la carnicería en una editorial, conservando su nombre y logo, que es un cerdito muy simpático. Pasamos de los libritos de lomo a los libros porque tenemos el convencimiento de que el alimento del alma es tan importante como el del cuerpo.

¿Cómo llegasteis a la conclusión de que había que publicar textos del matrimonio Woolf?

Porque Virginia Woolf es una autora buenísima, que a mí me gusta mucho. Y Leonard también es bueno, aunque no tanto y él era muy consciente de ello, que la buena de ambos era ella. Esto le honra. El matrimonio fundó una editorial artesana y familiar llamada Hogarth Press. Y como Cal Carré es también una editorial artesana y familiar (mis sobrinos me ayudan con las redes sociales), el primer libro que publicamos fueron los Dos relatos del matrimonio Woolf, con traducción de Marta Pera Cucurell, que es el libro que inauguró la Hogarth Press. De esta forma los homenajeamos.

«George Sand es una autora más conocida por su vida amorosa que por sus novelas. Y escribió unos setenta»

Háblanos de las novedades: George Sand, Willa Cather, Elizabeth Gaskell… 

George Sand es una autora más conocida por su vida amorosa que por sus novelas. Y escribió unas setenta. En catalán está el célebre Un hivern a Mallorca y un par de cosas más. En Cal Carré la queremos reivindicar y por el momento hemos publicado El Castell de Cimfort y La Cora, ambas novelas traducidas por Georgina Solà Sellés, que es una traductora muy joven (tiene 26 años) con mucho futuro.

Willa Cather es una autora estadounidense muy valorada en su país, pero que aquí había sido muy poco traducida antes de Cal Carré. Y si nosotros lo hemos hecho es gracias a Núria Sales, que me habló un día y me dijo que le gustaría traducirla. Confieso que yo no la conocía. Me puse a leerla como una loca y me encantó, por lo que Núria Sales nos tradujo El pont d’Alexandre, Pioners, ¡oh pioners! y Lucy Gayheart. Como Núria murió con noventa años, ahora nos la traduce Esther Tallada. Nos ha traducido la deliciosa historia de L’àvia Harris (es un libro pequeño y breve) y La meva Antònia, que es una de las obras más importantes de Willa Cather. Ésta es un lomo dos colores, bastante grueso. De momento, es el libro más largo que hemos publicado en Cal Carré: ¡tiene 480 páginas que se leen en nada!

«Elizabeth Gaskell nació pocos años después de la muerte de Jane Austen y es contemporánea de George Eliot y de las hermanas Brönte. Pero es la menos conocida y leída de todas»

Elizabeth Gaskell nació pocos años después de la muerte de Jane Austen y es contemporánea de George Eliot y de las hermanas Brönte. Pero es la menos conocida y leída de todas. Por eso le queremos poner remedio. Hemos empezado publicando La casa de la bruguera, en una traducción de Marta Pera Cucurell espléndida. Gaskell te sabe conducir hasta la casa de la bruguera, te hace pasar al interior y te presenta a los habitantes, de manera que tú, que lees, enseguida tomas partido por la bondad de la hija y contra la mezquindad del hermano mayor y de la madre… ¡Me gusta leer una novela que te haga formar parte de la trama enseguida!

Ya se ve que las mujeres forman parte importante del catálogo de Cal Carré: por razones históricas, patriarcales, ya sabemos que cuando hablamos de autores clásicos los hombres ocupan muchos más lugares que las mujeres. Por eso nosotros las publicamos. Y hacemos otra cosa, para visibilizar el arte de las mujeres: en las cubiertas de nuestro libro hay imágenes de cuadros pintados por mujeres.

¿Cuáles son tus proyectos ahora mismo?

Continuar escribiendo, seguir publicando y, como dice Chéjov al final de Tres años, ir viviendo, viendo.


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

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