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- 18 de marzo de 2026
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Jordi Garcia Fernàndez: “Hemos encontrado una molécula que reduce el autismo en los ratones”

Jordi García Fernández / Foto: cortesía del autor
CARA A CARA CON
Jordi Garcia Fernàndez, vicerrector de investigación de la Universidad de Barcelona
Me presentan al vicerrector de investigación de la Universidad de Barcelona durante un encuentro informal y dos días después nos encontramos de nuevo en un acto de la Fundación Catalana para la Investigación y la Innovación. Tanta coincidencia hizo que esta entrevista no pudiera esperar.
Jordi Garcia Fernández nació el 22 de noviembre de 1963 en Barcelona. Estudió Ciencias Biológicas en la Universidad de Barcelona, donde se licenció en 1987 para después defender su tesis doctoral en 1992 bajo la dirección de Emili Saló i Boix. Después de la tesis se fue a investigar al laboratorio de Peter Holland en la Universidad de Oxford. Uno de sus trabajos más destacados fue la identificación de un complejo de genes, los Parahox, que publicó con Peter Holland poco después (1998) en la prestigiosa revista Nature. Estos nuevos genes revolucionaron y ampliaron la Teoría Sintética de la Evolución, dado que intervienen en la complejidad morfológica y fisiológica del crecimiento de los individuos desde sus embriones. Este descubrimiento también tendrá grandes implicaciones y aplicaciones terapéuticas en la diabetes, el autismo y otras enfermedades.
La carrera posterior del doctor Garcia le llevó de nuevo a la Universidad de Barcelona donde en 2006 se convirtió en uno de los catedráticos más jóvenes, sino el más joven, para dirigir el departamento de Genética, Microbiología y Estadística. También en 2007 logró ser profesor investigador honorífico en el Merton College de Oxford. Y desde enero de 2021 es el Vicerrector de Investigación de la Universidad de Barcelona liderando el grupo de investigación “Evo-Devo” (Evolution and Development) desde el que estudia cómo aparecen las novedades evolutivas a través de la regulación y la arquitectura genómica. En fin, que su investigación ha sido reseñada por la televisión y la prensa nacionales e internacionales.
La importancia de tener buenos mentores y un entorno académico sólido durante la formación inicial, así como el esfuerzo personal, ayuda a completar una tesis de investigación de calidad. Con tu tesis titulada Aislamiento, caracterización y análisis de la expresión temporal y espacial de genes con homeobox en planarias, se potenció a un joven biólogo. ¿Cómo influyó en tu carrera hacer el doctorado bajo la supervisión de Emili Saló y Boix?
Fue un enamoramiento mutuo por dos razones que nos hacían de nexo, la primera jugar a baloncesto, y la segunda que era un científico joven que acababa de volver del extranjero habiendo aprendido nuevas técnicas de biología molecular, ADN, y que quería hacer cosas diferentes. Él no fue mi director de tesis sensu stricto porque trabajábamos juntos en el laboratorio y estuvimos tres años sin resultados, pero en el último año salieron unos grandes resultados que me llevaron a publicar por primera vez en la prestigiosa revista Nature. Y publicar en el Nature no debe ser forzosamente de alto nivel, ha de ser algo nuevo.
Y después vinieron más artículos en Nature durante tu estancia postdoctoral en Oxford con nuevos grupos de investigación, nuevas técnicas y una visión científica regenerada. ¿Qué aprendiste durante la estancia postdoctoral en Oxford que fuera clave para tu desarrollo profesional?
Que lo más maravilloso de la ciencia es cuando quieres demostrar cosas que no han sido demostradas antes, que corres un riesgo para encontrarlas y que cuando las encuentras es una sensación espectacular. En aquel caso en Oxford fue encontrar una de las bases genéticas del origen de los vertebrados en el estudio de los genes Hox. De nuevo, y como en el caso de mi director de tesis, mi supervisor en Oxford, Peter Holland, era muy joven, sólo tres meses más viejo que yo, y por tanto era un apasionado con ganas de descubrir nuevos hallazgos.
«Lo más maravilloso de la ciencia es cuando quieres demostrar cosas que no han sido demostradas antes, que tienes un riesgo para encontrarlas y que cuando las encuentras es una sensación espectacular»
Con Peter Holland hay un hallazgo que tiene mucha relevancia en el grupo de investigación que ahora lideras en Evo-Devo. El descubrimiento de un cluster de genes marcó un punto de inflexión en tu trayectoria e hizo aumentar tu reconocimiento internacional. ¿De qué estamos hablamos?
Pues hablamos de los Hox y Parahox, que son genes muy importantes que están implicados en el desarrollo del cuerpo como base del Evo-Devo.
¿Qué es el Evo-Devo?
Es una disciplina que intenta explicar cómo los cambios moleculares en los genes que controlan el desarrollo embrionario han sido claves en la evolución y complejidad futura de los organismos. Evo-Devo explica porque nuestro cerebro es más complejo que el de un prevertebrado.
Siendo el Evo-Devo muy importante en las teorías vigentes de la evolución, ¿sabes si se explica este descubrimiento durante nuestra educación secundaria?
Pues para la mayoría de profesores de secundaria es una lección desconocida aunque se haya originado hace unos veinticinco años.
“Evo-Devo explica porqué nuestro cerebro es más complejo que el de un prevertebrado”
Quizás sean necesarios para los docentes más cursos de ampliación de contenidos y menos cursos de medio pelo. En tal caso, y si queremos potenciar desde la escuela investigadores en ciencia de alto nivel, investigación con impacto y cultura científica, es necesario establecer nuevas prioridades profesionales. En tu caso lo tuviste claro. Pongamos por ejemplo cuando renunciaste a liderar el proyecto europeo del genoma de anfiox en el año 2000, ¿por qué desestimaste formar parte de él?
Yo había llegado de Oxford a Barcelona y las condiciones de la investigación científica en las universidades de aquí eran muy difíciles a nivel de espacios y equipamientos, con el añadido de una carga docente terrible. En fin, que no vi claro liderar un proyecto tan grande como el principio de secuenciación de genomas de entonces. Cabe recordar que el genoma humano se publicó en 2001. Ahora bien, en 2017 se publicó en la portada de Nature el genoma del anfiox donde dos alumnos míos eran firmantes del artículo, así como yo mismo.
Así pues, directa o indirectamente colaboraste con el genoma del anfiox. Entonces, ¿cuál sería el factor más limitante de la investigación en nuestro país? ¿Los recursos? ¿El compromiso ético y estratégico de los políticos? ¿Las limitaciones institucionales y nacionales? ¿Otros?
El primero es la falta de financiación y el segundo la carga burocrática en la que los jefes científicos hacemos más gestión que investigación. Y añadiría una tercera, que es una desconexión entre la investigación pública y la industria privada. Nos falta que el sector productivo español se crea que la ciencia es importante, que invertir en ciencia es esencial a largo plazo.
«Nos falta que el sector productivo español se crea que la ciencia es importante, que invertir en ciencia es esencial a largo plazo»
En Estados Unidos casar entidades públicas y privadas en investigación es el pan de cada día. Recuerdo que el propio Joan Oró, trabajando para la NASA, dijo una vez que el sector público español desconfíaba demasiado de lo privado en lo tocante a investigación. Y muchos investigadores coinciden en que formar nuevos científicos requiere dedicación y mucho dinero, venga del sector público o privado. Desgraciadamente, los buenos en investigación acabáis haciendo en nuestro país más gestión que formación de nuevos talentos. ¿Cómo se equilibra la gestión y la investigación con la calidad académica y la transmisión de conocimientos? En otras palabras, ¿cómo se combinan las actividades de investigación avanzada con la docencia universitaria y la formación de doctorandos y estudiantes de máster?
Pues como se puede. Mi cargo como vicerrector de investigación me ocupa muchas horas de gestión, de modo que mi tiempo de investigación se ha reducido mucho y tengo a una persona joven que está a cargo del día a día. Así que he reducido tanto la investigación como la docencia, aunque me siga encantando. Cuando imparto clases desconecto el móvil, no pienso en nada de gestión y sólo me centro en lo que estoy disfrutando yo como profesor, esperando que un porcentaje alto de mis alumnos también lo disfruten.
¿Cómo valoras una base académica sólida y el esfuerzo por aprender en el mundo de la investigación?
El esfuerzo es obvio, pero una sólida base académica me genera dudas, ¿qué entendemos por una sólida base académica? Muchísimas cosas en investigación se fundamentan en saber encontrar lo que necesitas conocer. Por tanto la nueva educación no sólo debe ser memorística, sino que debe saberse pensar, ser crítico y competencial.
¿Te refieres al concepto original de competencias de Jacques Delors como conjunto de conocimientos que nos permiten desarrollar habilidades, valores y técnicas?
Sí, sí, por supuesto, no al de las leyes educativas vigentes.
Y tú, ¿cómo eras de estudiante?
Yo era malo en las materias donde debía empollarse, pero era muy bueno en las de relacionar, pensar y ser crítico con conocimientos. La cultura del esfuerzo era esencial.
“Evo-Devo permitirá diseñar nuevas terapias para la diabetes, la ELA o el autismo”
¿Explica qué dificultades hubo para consolidar el Evo-Devo en el sistema universitario español?
No encajábamos ni con los que estudiaban el desarrollo embrionario, ni el ADN, ni tampoco la evolución. Esto generó algo de aislamiento. Evo-Devo fue una revolución a finales del siglo XX porque permitió ver como cambios pequeños en genes importantes en el desarrollo fueron esenciales para inventar grandes novedades evolutivas como nuestro cerebro o las extremidades de los vertebrados. Ésta es la base del Evo-Devo, donde se estudia qué genes han cambiado y cómo lo han hecho para implicar grandes innovaciones evolutivas. En cierto modo, y algunos lo dicen, somos la nueva New Synthesis de la Teoría Sintética de la Evolución.
¿Y hay aplicaciones prácticas desde Evo-Devo?
Pues la derivada de esto es que cuando falla uno de estos genes a menudo surgen enfermedades donde Evo-Devo permitirá diseñar nuevas terapias para la diabetes, la ELA o el autismo. En este último caso, hemos encontrado una molécula que reduce el autismo en ratones.
¿Qué tres cualidades personales son esenciales durante los años de formación académica e investigación incipiente para tener una trayectoria científica como la tuya?
La primera, pasión, la segunda, pasión y la tercera, más pasión. Es decir, pasión elevada en el cubo donde potenciarás tu interés y curiosidad. Y sin embargo, al final muchos descubrimientos los describe una palabra que llevo tatuada al lado. ¿La ves?
¡Serendipia!
Exacto. La casualidad afortunada, el hallazgo que se produce de forma accidental, pero que no es casualidad ya que si no la buscas no la encuentras. El descubrimiento de la penicilina fue una serendipia, pero no el Parahox y Evo-Devo.
“El descubrimiento de la penicilina fue una serendipia, pero no el Parahox y Evo-Devo”
¿Cómo crees que el sistema de enseñanza debería potenciar a nuevos investigadores?
Primero estimular-los para que tengan curiosidad y no ametrallarlos con datos, sino retarlos para que se hagan buenas preguntas. Luego dejar claro que no todo está descubierto. A menudo los alumnos creen que el libro lo contiene todo y por tanto en el aula hay que destacar aquellas cosas que no se conocen bien y así se les despierta la curiosidad. Y finalmente el profesor debe transmitir su pasión por lo que sabe y explica.
Y para que puedan alcanzar niveles internacionales como los que has alcanzado tú, ¿qué aconsejas?
Alcanzar niveles internacionales depende de muchas cosas. A menudo no depende de que sólo tengas pasión, curiosidad, valía y esfuerzo, sino que también debes tener suerte. Tú imagina que mi tesis después de tres años no hubiera logrado ningún resultado, entonces quizás no estaría donde hoy estoy. Ahora bien, no sólo cuenta la suerte, también hubo que insistir y no renunciar a las primeras de cambio. Y más que constancia fue buscar vías alternativas que no habían sido exploradas.
Por lo tanto, podemos decir que fue suerte, ingenio, experiencia y conocimientos. En este sentido se me ocurre una última pregunta sobre ingenio, experiencia y conocimientos. ¿Cómo te empujaron tus padres tu camino profesional? ¿Qué esfuerzo hicieron con ingenio y conocimientos? Y por último, ¿fue para ti el sistema público educativo y universitario un ascensor social?
Estoy profundamente orgulloso de mis orígenes. Mi madre vino sola a Barcelona con diecisiete años desde Nerja, Málaga, para servir en casas de la burguesía catalana. Mi padre, nacido en Barcelona, pasó hambre durante la posguerra. Y resulta que a los doce años tuvo que abandonar el colegio para trabajar. Él siempre miraba un colegio del barrio de Sants donde veía a los niños jugando a baloncesto en el patio. El sueño de su vida fue que sus hijos fueran a ese centro, en el Montserrat. Y así fue que pudo matricularme a mí ya mi hermano en este centro, después seguí en instituto público, universidad pública y becas estatales para el doctorado. Lo más bonito que jamás he escrito lo hice en media página el día después de la muerte de mi padre y lo leí en su funeral, y allí vi a todo el mundo llorando. Es lo que he escrito más desde dentro.
Fuente: educational EVIDENCE
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