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- 6 de mayo de 2026
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Currículo, libro de texto y aprendizaje profundo, de acuerdo con Nuno Crato

Conferencia de Nuno Crato en el I Fórum de Académicos por las Evidencias Educativas de la Fundació Episteme. Barcelona 25 de abril de 2026. / Foto: Antoni Hernández-Fernández

La conferencia del exministro de Educación y Ciencia de Portugal (2011-2015) Nuno Crato consistió en una magnífica síntesis de su pensamiento educativo. Comenzó con la referencia a un cuadro de Johannes Vermeer, El Astrónomo (1668). Sentado ante un libro abierto en su escritorio y una esfera astronómica, está pensando en cómo establecer la conexión entre un texto escrito y un objeto tridimensional: una cartografía de las estrellas. Toda una metáfora de lo que hacemos como maestros o como estudiantes: entender e interpretar una realidad compleja en un texto.
El libro en cuestión, un tratado astronómico de la época, no podemos considerarlo en rigor un libro de texto en el sentido moderno y escolar del término, porque los libros de texto no aparecerán de forma explícita y sistematizada hasta el siglo XIX, con la generalización de los planes de estudio nacionales y la aparición de los currículos, con la función de ser su la plasmación en lo verbal, en lo textual; es decir, lo que deberá explicarse a todos los alumnos. Pero la idea es en realidad la misma que ocupaba al astrónomo de Vermeer. Hoy en día, prosiguió a continuación Nuno Crato, los libros de texto están en muchos casos desacreditados y no se consideran importantes para la educación, algo que, en su opinión, es un error: los libros de texto sí son importantes.
Desde la aparición de las pruebas internacionales, como TIMMS (1995), PISA (2000) y otras, disponemos de datos que antes no podíamos saber o, en todo caso, sólo intuir. Y esto representa una auténtica revolución científica en educación. Ahora podemos establecer comparaciones a partir de datos objetivos. Y resulta que estos estudios internacionales nos aportan probadas evidencias de la importancia del libro de texto: los resultados muestran que aquellos países que usan intensivamente los libros de texto obtienen mejores resultados que los que no. A su vez, las diferencias en los libros de texto pueden causar hasta un 30% de la s.d. (Agodini et al. 2009).
¿Por qué, entonces, el libro de texto sigue desprestigiado en ciertos sectores educativos? Las razones de este desprestigio en ciertos países y la consiguiente «huida» del uso de los libros de texto proviene de una serie de corrientes pedagógicas contrarias a su utilización cuyo origen se remonta a los años sesenta del siglo XX, que siguen teniendo peso en nuestros días. Entre las ideas principales en contra del libro de texto tendríamos las siguientes:
- La idea de que la educación ha de estar centrada en el estudiante, frente a la transmisión de conocimientos.
- El énfasis de las pedagogías dominantes en el «método» más que en el «contenido», como muy bien indica Bianca Thoilliez.
- La reforma educativa radical llevada a cabo en los EEUU en los años sesenta, de acuerdo con la cual «los libros de texto sólo promueven la memorización».
- La tendencia en el currículo occidental hacia la innovación constante, la flexibilidad curricular y la diferenciación.
De acuerdo con Nuno Crato, en cambio, en educación todo empieza con el currículo y los libros de texto son su plasmación: establecen los contenidos a impartir y son la referencia para la evaluación, formativa y sumativa. El libro de texto es pues una herramienta para profesores y alumnos, así como también para que los padres puedan ayudar a sus hijos y sepan qué están estudiando y aprendiendo; igualmente, facilitan la preparación de pruebas y exámenes y constituyen una iniciación en el mundo de la lectura inteligente (Mardsen, 2001).
En apoyo de «todo empieza con el currículo» existe una muy variada bibliografía en la medida que determina los conocimientos que deberán impartirse. Valgan como ejemplos en favor de esto desde Lev Vygotsly (1934) -«La instrucción es lo que anticipa el desarrollo y lo lidera”; Antonio Gramsci (1935) -Enseñar ideas científicas que contradicen la visión mágica y la cultura popular y que elevan a los jóvenes fuera de su entorno (Entwistle, 1979, 2023)-; Michael Young (2008): Bringing Knowledge Back In; -hay conocimiento mejor (powerful knowledge). Es decir, lo que G. Luri (2022) entiende como conocimiento poderoso, para el cual se requiere un domino de la disciplina a impartir, aspecto éste en el cual hacen especial énfasis X. Massó (2021) con el derecho al conocimiento avanzado y M. A. Tirado (2025) sobre el conocimiento disciplinar. Y, muy importante, el currículo propicia algo fundamental, un conocimiento compartido, como indica E.D. Hirsch (2025): el conocimiento compartido es la base de la educación.
Todo currículo ha de incluir, por supuesto, conocimientos y habilidades, pero ha de estar guiado por el conocimiento. Ello por algo tan elemental como que las habilidades no tienen estructura, el conocimiento, en cambio, sí. Las habilidades generales fuera del conocimiento específico son ilusorias; son domain specific. El conocimiento permite (adquirir) más conocimiento –coherencia vertical-, a la vez que las distintas disciplinas deben estar interconectadas –coherencia horizontal-. Estamos hablando de un aprendizaje profundo, destacando la estructura sobre la superficie: pasar de hechos a esquemas simples y de éstos a esquemas más complejos (L. Rupérez, 2022). Las actividades dispersas, por su parte, no conducen a estructuras coherentes. Y lo que ocurre entonces es que, curiosamente, no queda más remedio que memorizar.
El currículo es la herramienta que permite el avance del estudiante en el proceso de adquisición de conocimientos. Como decía Josep Pla (Lo infinitamente pequeño): «Es sólo cuando se sabe algo que se siente la necesidad de saber más. Es cuando no se sabe nada que la curiosidad desaparece».
En este sentido:
- El currículo construye nuevos esquemas conceptuales sobre esquemas conceptuales ya adquiridos.
- El currículo debe ser claro y preciso: profesores y estudiantes deben entender como surgen nuevos conceptos a partir de los anteriores.
- Debe ser ambicioso, llevando a los estudiantes a niveles superiores.
- No debe exagerar la construcción en espiral.
- No debe exagerar la flexibilidad – necesitamos una cultura común
- Debe permitir una evaluación rigurosa y precisa.
Un buen currículo y un buen libro de texto han de tener en cuenta también varias cuestiones en materia de psicología cognitiva, fundamentales para el aprendizaje:
El principio de secuenciación: para entender qué es un arco iris, por ejemplo, hay que saber previamente qué es la reflexión de la luz y la refracción, lo que son gotas de agua en suspensión, lo que son los diferentes colores; y tener en cuenta la carga cognitiva: no se puede explicar todo de golpe; se debe tener en cuenta la necesidad de un espaciamiento en la transmisión de contenidos…
Hay que tener presente también el principio multimedia y el principio de coherencia. Sobre el principio multimedia desarrolló investigaciones muy importantes Paivio, un psicólogo de hace unos cincuenta años, hoy desconocido del gran público, que aportó cuestiones muy interesantes con su idea de los dos canales (de Paivio, así conocidos). Llevó a cabo experimentos llegando a la conclusión que hay dos canales para entrar en el cerebro, uno verbal (auditivo, escrito…) y uno de imagen. Puedes estar «mirando» una explicación visual, sin texto, y escuchar al mismo tiempo la explicación, o a la inversa. Pero está claro que si se pone una imagen sobre otra (en el mismo «canal», entonces no se entiende nada. Tampoco se debe, por ejemplo, estar al mismo tiempo hablando y proyectando el texto en imagen (algo desgraciadamente muy común) porque puede crear un conflicto cognitivo ante cualquier desviación de uno con respecto a la otra. En otras palabras, si hablas, no proyectes el texto en imagen. Es de nuevo el caso del cuadro con el que se empezó la conferencia: un hombre que está con un libro y una imagen, tridimensional en este caso, pero imagen. Es el principio de coherencia.
Un buen libro de texto debe ser también aquél que promueva un aprendizaje secuencial, activo y organizado.
A continuación, Crato pasó a enumerar las consecuencias de un mal currículum y un mal libro de texto, que resultan ser lo contrario de lo que algunos, radicalmente opuestos a la memorización, dicen precisamente que quieren conseguir, porque si no hay coherencia en la estructura, lo que ocurre entonces es que lo único que se puede hacer es memorizar, simplemente porque no se ha entendido. Lo que Ausubel consideraba aprendizaje no significativo, con sus inevitables consecuencias: aburrimiento y devaluación del conocimiento.
En resumen, una auténtica lección magistral por parte del Doctor Crato, el vídeo de cuya exposición íntegra recomendamos encarecidamente ver en este enlace.
Fuente: educational EVIDENCE
Derechos: Creative Commons