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  • 29 de septiembre de 2026
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Un “TED” de mejora educativa

Un “TED” de mejora educativa

Chris Anderson hablando en TED 2007 / Foto: Por Pierre Omidyar – Flickr, CC BY 2.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1919016

 

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David Rabadà

 

En mi biblioteca suelo castigar a aquellos libros que afirman hipótesis sin argumentos ni datos contrastados. En tal caso los verán con su lomo encarado hacia la pared, es decir, sólo verán la fina laminación entre sus páginas y no el título del tratado. Así me queda claro quiénes me han intentado convencer con fríos fuegos fatuos, pero sin cálidos saberes verdaderos. Y ello nos lleva a los internacionalmente difundidos TED y sus amplios y extendidos saberes. Un TED es una charla corta en la que una persona imparte una idea interesante, argumentada o inspiradora de forma clara y accesible. Su objetivo es difundir ideas que valgan la pena en menos de 18 minutos. El TED tuvo su origen en 1984 en una conferencia privada de Richard Saul Wurman y Harry Marks. Esta charla estaba vinculada a los ámbitos de Tecnología, Entretenimiento y Diseño.

Más tarde, y en 2001, TED pasó a ser gestionada por la Sapling Foundation y dirigida por Chris Anderson. Él impulsó su expansión global al ser un empresario exitoso en medios y tecnología. De hecho, fundó y dirigió Future Publishing y otros medios relacionados con tecnología, cultura y negocios. En fin, que Chris Anderson ha posicionado TED como una plataforma global con patrocinadores y conexiones vinculadas a distintos líderes mundiales y figuras de empresas tecnológicas, académicas y culturales (Gates, Branson, líderes de Google, etc.). Todos ellos generan millones de dólares a través de la organización de conferencias TED. Sus patrocinadores, donantes y alianzas globales enfatizan la innovación en tecnología, educación y otros sectores sociales. Hoy en día los TED son también organizados por equipos locales independientes, pero bajo la licencia oficial de TED prestada por sus impulsores originales. Una de ellas, la TEDx Igualada, y en el mes de diciembre de 2023, comenzó a diseñar un TED sobre educación que tomó forma al año siguiente. El mensaje era contrastar dos ideologías educativas opuestas para mejorar nuestro sistema de enseñanza. De hecho, la educación nacional se debate entre dos ideologías. La primera, y bajo una educación innovadora social y emocional, considera más importante socializar en el aula que transmitir conocimientos en la misma, y la segunda, y bajo una enseñanza progresista instruida y estructurada, considera más importante la adquisición de conocimientos duraderos entre nuestros alumnos. La primera la defienden la gran mayoría de políticos, sociólogos y pedagogos, en cambio la segunda la argumentan profesores, neurocientíficos y psicólogos más otros expertos en aprendizajes cognitivos.

El guion del TED de mejora educativa para el 2024 exponía que hoy en día, e ideológicamente, se ha impuesto totalmente la primera, la educación innovadora social y emocional, pero se preguntaría ¿cuál es la más eficaz? La postura final y argumentada era la defensa de una enseñanza renovada bajo la transmisión de conocimientos desde profesores especialistas en su materia. Este planteamiento era totalmente innovador para los TED desde su expansión en 2001. Durante más de veinte años, y si consultamos las redes, las charlas de los TED vinculadas a la educación defienden más una educación social y emocional que una transmisora de conocimientos. En las primeras y emocionales se halla el aprendizaje basado en proyectos, el aprender a aprender haciendo, la educación por competencias, la prohibición de clases magistrales, la educación emocional, la enseñanza sin exámenes, la enseñanza sin deberes, el Diseño Universal para el Aprendizaje o la escuela sin memorizar entre otros muchos más. Todas las técnicas anteriores proponen que el alumno sabe, y por descubrimiento, aprender por sí mismo, es decir, y al igual como aprender a hablar o a caminar, todo se puede aprender de forma espontánea sin la necesidad de docentes que dominen su especialidad ni posean conocimientos específicos de la misma. Así el docente solo debe acompañar al alumno durante sus descubrimientos ofreciéndole el máximo de nuevas tecnologías para que aprenda por sí mismo. Ahora en el TED de 2024 se iba a discutir esta tendencia.

Dejar plantear en los TED una visión educativa totalmente diferente a las charlas anteriores de los últimos veinticinco años devenía lo que más defendía TED, la innovación. La nueva enseñanza eficaz debería ofrecer óptimos conocimientos para crear adultos autónomos, solidarios y críticos en base a un saber docto y veraz para así evitar ciudadanos manipulables, egoístas y genuflexos. La innovación educativa debería provenir de variaciones sobre la tradición histórica contrastada, de la confianza en docentes experimentados y de la ciencia empírica demostrada. Todo esto era muy chocante si consultamos la hemeroteca de todos los TED educativos anteriores en donde la innovación era la respuesta automática a cualquier déficit educativo y las nuevas tecnologías y redes el lugar en donde los alumnos debían obtener la información. A partir de 2006 se hicieron virales un conjunto de charlas del TED de Sir Ken Robinson en donde exponía lo anterior, la educación innovadora social y emocional. En febrero de 2006 impartió la conferencia “¿Las escuelas matan la creatividad?” que acumuló más de 75 millones de visualizaciones; en 2013 charló sobre “¿Cómo escapar del valle de la muerte de la educación?” que superó los 15 millones de reproducciones. A ello cabe añadir el video de animación difundido por redes en 2010 titulado “Cambiar los paradigmas de la educación”. Este último fue visto más de 17 millones de veces en YouTube. En todas estas conferencias Sir Ken Robinson mostraba gran emotividad en sus relatos abogando por la abolición de la tradición escolar para pasar a una innovación salvadora ante la usanza anterior. Una de las hipótesis de Sir Ken Robinson era que todos los alumnos poseen capacidades y aptitudes innatas que deben ser despertadas por los docentes, pero que la enseñanza, la escuela y cultura vigentes bloquean y entierran esas competencias. En fin, que Robinson decía que malgastamos nuestros recursos en la escuela, y que esta necesita radicalmente ser cambiada sea como sea dado que el sistema educativo actual se diseñó, concibió y construyó, no para el siglo XXI, sino para el siglo XVIII bajo la Ilustración.

La forma de pensar de Sir Ken Robinson hoy en día se ha hecho dominante en nuestro sistema educativo y se habla de innovación sin analizar empíricamente las consecuencias. Cabe indicar que en todas las charlas de Robinson no había argumentos científicos y sí un poder de seducción simbólico de alto nivel. Al decir que innovar es bueno a muchos les gusta, pero sin pensar que el cambio puede ser para peor o neutro, y no para mejor. Y recordemos que Robinson abogaba por eliminar lo anterior no porque hubiera fallado, sino simplemente para abrir paso a las redes y a las nuevas tecnologías. Ya no se trataba simplemente de cambiar para mejorar, sino de cambiar por cambiar a pesar de quemar las naves e imposibilitar el retorno al puerto de salida. Convendremos que, si innovamos solo por innovar, aquello cambiado, y en breve, lo deberemos volver a innovar con lo cual cada innovación tiene su obsolescencia programada y su fecha de caducidad. Defender la innovación radical es defender la desaparición de la innovación anterior como también impedir la mejora, el progreso y la renovación de lo antecedente conservando lo que merece permanecer.

Ante las ponencias educativas anteriores, y bajo un cambio en positivo de la enseñanza, en 2024 todo estaba a punto para los preparativos del TED de mejoras educativas. La verdad que a su ponente le sorprendía tal posibilidad ante los antecedentes descritos, pero todo estaba en marcha con los guiones preparados a escasas semanas de los ensayos. Así el 29 de abril de 2024 le llegó un mail informativo al respecto en donde se le ratificaba que las charlas debían ser constructivas y con foco en la solución, pero que en su caso creían que se iba a las cosas que estaban mal y a la confrontación. Añadía el mail que la ordenación superior, pero sin citar a la Sapling Foundation de Chris Anderson, pudiera penalizar a la organización local del TED, que había charlas de otros TED locales que, al hacer foco en la confrontación, habían sido eliminadas de la web del TED y que además los organizadores habían perdido su licencia para crear nuevos TED locales. En fin, y por motivos logísticos, la organización de aquel TED recortaba aquel año las charlas eliminando la suya de educación, pero con la promesa que la aplazaban para la edición del 2025 para trabajarla mejor y más adelante.

Resulta obvio que ustedes no han visto el TED de mejora educativa ni en 2024 ni en 2025, como tampoco se está preparando para este 2026. Con ello sólo cabe indicar que la educación no sólo importa a la sociedad civil en su conjunto, sino también a las altas esferas económicas y tecnológicas internacionales, algo ni positivo ni negativo, solo inquietante.


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

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