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- 2 de octubre de 2026
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30 años de LOGSE o el experimento de Avito Carrascal

Imagen creada mediante IA.

Felipe de Vicente
La Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) se publicó en el BOE el 4 de octubre de 1990. Pero su implantación fue progresiva. Hasta el curso 1996-97 no se generalizó su implantación. En este curso desaparecieron la antigua EGB y el BUP. Los alumnos que en este año deberían hacer 7º de EGB pasaron todos a cursar el primero de la ESO. Todos los nacidos a partir de 1986 han seguido el plan LOGSE. De eso han pasado ahora 30 años.
Unos cuantos años antes, en 1902, Miguel de Unamuno publicó una novela corta titulada Amor y Pedagogía. En ella se narra el intento de Don Avito Carrascal, un intelectual racionalista, de engendrar un hijo para educarlo de acuerdo con los criterios de la moderna pedagogía. Su intención es hacer del pobre Apolodoro, que así se llama el hijo conejito de Indias, un genio.
Al leer la novela, el lector avezado en la situación de la enseñanza en España no puede menos que reconocer a Unamuno como uno de los críticos de lo que, con el tiempo, sería un nuevo Avito: la LOGSE. La pretensión era la misma: hacer del sistema educativo español un campo experimental para formar millones de nuevos ciudadanos convertidos en genios competenciales, en niños y adolescentes dotados de grandes capacidades para realizar un análisis crítico de la realidad, dotados de sentimientos feministas, antisexistas, solidarios, medioambientalistas, cívicos, sin prejuicios de género, naturistas, internacionalistas, antirracistas, inclusivos y todo aquello que Don Avito llama pedagogía sociológica. ¿Pero sabrán quién fue Unamuno?
El encargado por Don Avito para educar a su hijo Apolodoro es un tal Fulgencio Entrambosmares, que, según el autor, profesa un santo odio, un odium philosoficum al sentido común. ¿Les suena esta incompatibilidad entre la LOGSE y el sentido común? Si en la comparación Don Avito es la LOGSE (o sus autores), Don Fulgencio representa a los meapilas pedagógicos que a lo largo de los años han sido la gran correa de transmisión para imponer el logsismo en las aulas, incluidos los dos grandes sindicatos UGT y CCOO que recibieron alborozados la LOGSE.
De todos modos, Don Fulgencio se da cuenta de la dificultad del experimento de Don Avito y en un momento de lucidez se refiere a las ideas, ideotas, ideitas, idezuelas, pseudo-ideas é ideodes de Don Avito, pero a pesar de todo, sigue haciéndose cargo de la educación de Apolodoro. ¿Hacemos el repaso de las ideas, ideotas, ideitas, idezuelas, pseudo-ideas é ideodes que nos ha traído la LOGSE y leyes posteriores?
Empezamos por las dos grandes ideas madre de toda la llamada Reforma: la comprensividad y el constructivismo. La escuela comprensiva es la que no tiene distinciones: todos los alumnos, independientemente de sus capacidades o intereses, están en la misma aula, cursando el mismo currículo hasta los 16 años. Derivadas de la comprensividad: promoción automática, evaluación por ciclos y no por cursos, Bachillerato de dos años, nada de calificaciones numéricas…
El constructivismo tiene sus raíces en Piaget que utilizó, en algunos de sus últimos escritos, el mismo término de «constructivismo». César Coll, que estaba en el equipo del Ministerio de Educación al elaborarse la LOGSE, ha resumido el concepto de constructivismo en estas palabras: la concepción constructivista del aprendizaje y de la enseñanza postula que aprender consiste fundamentalmente a construir significados y atribuir sentido a lo que se aprende y hacer que los alumnos lleven a cabo este proceso de construcción de significados y de atribución de sentido a partir de su experiencia personal y de los conocimientos, sentimientos y actitudes con los que se acercan a los contenidos y las actividades escolares. ¿Diría hoy algo distinto Don Avito?
A partir de estas ideas madre, vino una cascada de ideotas que todo el profesorado tuvo que asumir (aunque no las entendieran bien):
Aprendizaje significativo.
Diseño curricular: primer, segundo y tercer nivel de concreción.
Proyecto curricular.
Programación de aula.
Concreción del currículum en el aula que se resume así:

Y, a todo eso, siguió una burocracia asfixiante. Y una pléyade de arribistas que hicieron su agosto dedicándose a predicar la nueva pedagogía en cursos, cursillos, documentos y bien pagados puestos de trabajo en los múltiples chiringuitos que las administraciones educativas crearon a la sombra de la LOGSE. Todo sea para hacer de Apolodoro, o sea los alumnos españoles, los destinatarios de su revolución pedagógica.
Cuando ya estábamos asimilando la catarata de conceptos nuevos, de obligado uso en claustros, evaluaciones, reuniones de todo tipo, aparece en 2002 la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) y lanzó el llamado proyecto DESECO (Definición y Selección de Competencias). Es decir, toda esta verborrea costosamente asumida en los primeros años LOGSE ya se ha quedado vintage. Ahora ha llegado el momento de las llamadas competencias. Tal pedagogía se resume así:
- Actuar de forma autónoma
- Usar instrumentos en forma activa
- Interaccionar en grupos heterogéneos
Para ello se requiere movilizar:
- Conocimientos
- Destrezas prácticas y cognitivas
- Recursos psicosociales como actitudes, motivación y valores.
Ha llegado el currículum competencial. Después del esfuerzo por concretar el currículum (tercer nivel de concreción) en conceptos, procedimientos y actitudes, convertidos en antiguallas, vienen los pedagogos caviar de la OCDE a desmontar el tinglado y traernos la enseñanza por competencias. Eso de las competencias es hacer que los alumnos hagan la O con un canuto, sin que tengan que saber qué es la O y qué es un canuto. Esa es la que vale. La fetén. Y una nueva oportunidad para que los charlatanes pedagógicos inunden los claustros de más charlas, conferencias, cursillos y masaje verbal para repetir la nueva palabrería.
Apolodoro está desconcertado, abrumado y angustiado. Porque no se ha acabado el proceso. Aún falta más. Llega una nueva oleada de ideotas en forma de Escuela Nueva 21 y otros artefactos bien subvencionados: situaciones de aprendizaje, proyectos, Diseño Universal para el Aprendizaje, secuencias didácticas, inclusividad… Lo que no tiene pérdida es eso de las situaciones de aprendizaje, culminación surrealista del proceso iniciado hace 30 años. He aquí algunos modelos de situaciones de aprendizaje extraídos de la propia web del Departamento de Enseñanza de Catalunya:
Biología y Geología: ¿Fumas?
Ciencias Sociales: ¿Nos encontramos a las puertas de un cambio de era? ¿Cómo podríamos organizarnos en un futuro próximo?
Educación Física: Empiezo en un nuevo club de rugby
Educación Plástica, Visual y Audiovisual: ¿Qué queremos decir el 25 de noviembre?
Lengua Castellana y Literatura. Cono flow . Un acercamiento a la poesía a través del rap
Lengua Catalana y Literatura. Escribe tu canción de Navidad
Lengua Extranjera (Inglés): A Christmas Carol Exhibition
Matemáticas: La correspondencia entre Pascal y Fermat y el problema de los puntos (1654)
Música: Autorretrato sonoro
Como para volver loco a cualquiera. Eso es lo que le pasa a Apolodoro. Harto de tanta pedagogía, el pobre chico decide suicidarse, porque, además, tiene un desengaño amoroso. Pero antes escribe una carta a su antigua novia y le da este consejo por si tiene un hijo: que hagas hombres, hombres de carne y hueso; que con el compañero de tu vida los hagas, en amor, en amor, en amor y no en pedagogía. No hace falta llamar a muchos expertos para entender el fracaso PISA.
Nota final: si algún lector quiere conocer con más detalle la historia reciente de la educación española, o sea, el proceso que llevó a Apolodoro a la locura, puede leer el libro: De la ley al aula. Crónica de la educación en España 1977-2022. De todos modos, comprenderé que muchos prefieran no saberlo. Por lo menos lean la novela de Unamuno.
Fuente: educational EVIDENCE
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