• Portada
  • 26 de octubre de 2026
  • Sin Comentarios
  • 15 minutos de lectura

Eduard Estivill: “Todavía no podemos interpretar correctamente los sueños”

Eduard Estivill: “Todavía no podemos interpretar correctamente los sueños”

Eduard Estivill Sancho / Foto: Cortesía del autor

 

CARA A CARA CON

Eduard Estivill, especialista en medicina del sueño

 

Licencia Creative Commons

 

David Rabadà

 

El doctor Eduard Estivill Sancho es un médico catalán internacionalmente reconocido por su labor pionera en el estudio y tratamiento de los trastornos del sueño. Licenciado en Medicina y Cirugía en Barcelona, ​​amplió su formación en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, donde entró en contacto con centros líderes en investigación médica y en medicina del sueño. Esta experiencia internacional marcó profundamente su visión científica y humana de la medicina.

De regreso a Barcelona, ​​desarrolló su carrera clínica e investigadora hasta que, en 1989, inició una etapa clave fundando la Unidad de Alteraciones del Sueño del Institut Dexeus. Esta entidad se convertiría en un centro de referencia en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos del sueño en niños, adolescentes y adultos. Desde allí impulsó investigaciones clínicas basadas en la biología y pedagogía conductual.

Paralelamente a la práctica médica, el doctor Estivill ha destacado como divulgador con libros de gran impacto social sobre el sueño y sus trastornos. Traducido a numerosas lenguas, su trayectoria ha consistido en combinar rigor científico, esfuerzo constante y una clara vocación educativa para acercar el conocimiento médico a la sociedad para, al cabo y como él mismo me dice, mejorar la calidad de vida de las personas por medio de un buen descanso.

 

¿Cómo influyó su etapa de estudios en Estados Unidos en su forma de entender la medicina y cómo vivió, a nivel personal, el movimiento hippie de aquella época?

La verdad es que esa estancia cambió mi vida. Yo venía de una ciudad como era Barcelona en 1965, donde todavía había una represión política, cultural y también social. Ni siquiera podíamos cantar en catalán porque estaba prohibido. En este sentido Estados Unidos significó abrir la cabeza, abrir la mente para entender que hay gente que vive de otra manera, pero sobre todo me enseñó a ser tolerante. Entendí que no hay ni blancos ni negros sino infinitos grises. De esta forma me integré totalmente en la vida de California, donde estaba floreciendo el movimiento de los hippies, un estilo de vida del cual aquí sólo llegó la parte más folclórica. En realidad, era una ideología mucho más profunda con una revolución cultural y social, desde la música hasta las relaciones sexuales, pasando por la política internacional. Esto me cambió la mente, así como el idioma mental. De hecho, cuando llegué a Estados Unidos no tenía ni idea de inglés.

A su regreso a Barcelona, ​​¿por qué decidió implicarse también en la creación de un grupo de música y qué le aportó esta experiencia?

Todo vino de la historia vivida en los Estados Unidos. Yo allí hacía todo lo que hacían los americanos, como surfear, jugar al béisbol, practicar el fútbol americano y tocar en una banda de música. Además, yo era el único estudiante extranjero en aquella modesta ciudad, Calsberg, que por entonces tenía unos 10.000 habitantes, frente a los 100.000 actuales. Era una ciudad idílica junto al mar, entre San Diego y Los Ángeles, donde yo vivía en una casa que nada tenía que ver con el piso familiar de Barcelona con padre, madre, hermanos, abuela y perro. Así que al volver a Barcelona me traje el bagaje de la música aprendida en aquel lugar lleno de estímulos y de buenos recuerdos. En realidad, yo no quería irme de allí, pero tuve que hacerlo al ser obligado por el servicio militar español. Y resulta que al regresar a Barcelona contacté con los amigos que habíamos estado en los escoltes –boy scouts– cantando canciones en un pequeño grupo, los Grills Grillats. Así conocí a Joan Boix, el hermano de Xesco Boix. Entre los dos habían formado parte de un grupo de folk con Pau Riba, con los hermanos Batista o con los hermanos Casajuana. Y el caso fue que Joan Boix y yo creamos primero un dúo que fue creciendo, hasta que hace tres años dimos el último recital en el Palau de la Música con todo el aforo lleno. En total han sido más de cincuenta años cantando y habiendo grabado más de ciento cincuenta canciones. En realidad, nunca hemos vivido de la música, pero yo diría que fuimos el grupo musical amateur más profesional que había.

“En realidad, nunca hemos vivido de la música, pero yo diría que fuimos el grupo musical amateur más profesional que había”

¿Algún éxito durante esta etapa musical?

Pues Ramon Casajuana tradujo Puff el drac màgic y entre todos lo popularizamos en catalán por todas partes.

¿Qué papel cree que le ha aportado la música?

La música me ha ayudado muchísimo y sobre todo me ha permitido no tomar ni prozac ni antidepresivos porque ella, la música, siempre me ha aportado felicidad.

¿Qué le llevó a considerar que el año 1989 era el momento adecuado para crear la Unidad de Alteraciones del Sueño en el Institut Dexeus?

Tras terminar medicina me especialicé en pediatría y neurofisiología. Después trabajé ocho años como neuropediatra en el hospital Vall d’Hebron y otros ocho en Sant Joan de Déu. Allí hacía e interpretaba electroencefalogramas de niños con problemas. En fin, que para que estuvieran quietos debíamos esperar a que estuvieran dormidos. En este contexto surgió la posibilidad de ir a estudiar sobre el sueño en Estados Unidos y dejé todo el trabajo que tenía en Barcelona, ​​además de una plaza de por vida, para perseguir mi curiosidad por el sueño, y es que se trataba de algo que, simplemente, me ilusionaba muchísimo. Y tuve la suerte de ir a Detroit para estudiar medicina del sueño. Cuando regresé a Barcelona el Institut Dexeus nos llamó a mi compañera de trabajo, Consol Almanach, y a mí, para abrir una unidad de alteraciones del sueño. Fue así como nos convertimos en pioneros, lo cual nos fue dando prestigio, con más de setenta mil pacientes atendidos hasta la actualidad.

¿Qué líneas de investigación principales se pusieron en marcha en aquella unidad y qué resultados destacaría?

En la unidad de alteraciones del sueño tuvimos muy clara la idea de generar tres líneas de actuación. Una primera asistencial, lo que comportaba tener que estar al día de todas las novedades y terapias que fueran surgiendo, para así atender lo mejor posible a nuestros pacientes. Una segunda que sería la investigación participando y realizando ensayos clínicos para las farmacéuticas e industrias de materiales. Y una tercera línea que debería ser la comunicación, con respecto a la cual, eso en Estados Unidos me lo enseñaron muy bien, no sólo se deben hacer las cosas correctamente, sino que también hay que saber explicarlas muy bien y con palabras comprensibles. Esto nos convirtió en referentes en la radio y la prensa a nivel de divulgación médica. Lo mismo cabe decir de las redes sociales al convertirse en el nuevo paradigma de la comunicación.

“Yo siempre digo que el sueño comienza cuando abrimos los ojos por la mañana, porque que todo lo que ocurre durante el día nos influencia durante la noche”

¿Qué normas básicas recomienda para dormir mejor?

Dormir mal es un síntoma relacionado con más de cuarenta causas, pero hay una que es la más común. Todo lo que nos ocurre durante el día nos puede estimular demasiado y no dejarnos dormir por la noche. Para tratar estas alteraciones del sueño es necesario cambiar las conductas. Yo siempre digo que el sueño comienza cuando abrimos los ojos por la mañana, porque que todo lo que ocurre durante el día nos influencia durante la noche. Por lo tanto, la cosa no se arregla con pastillas porque que éstas no harán que tú desconectes mejor cuando te acuestes, sino adquiriendo unas normas higiénicas del sueño y una terapia conductual al respecto.

Desde su punto de vista científico, ¿por qué soñamos los humanos y qué función tiene el sueño?

Desde el punto de vista científico sabemos que todavía no podemos interpretar correctamente los sueños, pero lo que sí sabemos es cómo se configuran. Cuando una persona está despierta capta informaciones y emociones que guarda en su cerebro. Todo esto configura una base de datos que es nuestra IA. Cuando necesitamos esta información estando despiertos, el cerebro va a buscarla, la ensambla coherentemente y así puede explicarla. Por lo tanto, todo es coherente cuando estamos despiertos, pero cuando estamos durmiendo configuramos sueños, sobre todo durante una fase llamada REM (rapid eye movement), durante la cual el cerebro pierde la capacidad de juntar coherentemente la información, lo que hace que las historias derivadas sean totalmente irreales y aleatorias. Es también por esta razón que ocurre a menudo que pocas veces asistimos al final de estas historias.

¿Cómo cree que su formación inicial ha sido clave para el éxito de su trayectoria profesional?

Todo lo que viví en Estados Unidos fue básico porque me aportó un cambio social y cultural contrastado. También cuando volví a Cataluña se vivía otro cambio político, social y cultural. Esto y mi curiosidad por naturaleza es lo que me ha mantenido atento y vivo ante las innovaciones. Por ejemplo, ahora estoy investigando sobre las aplicaciones de la IA en mi campo. Así pues, lo que viví en una época determinada, añadido a mi forma de ser, ha marcado mi trayectoria.

¿Qué papel han tenido el esfuerzo y la constancia a lo largo de su carrera?

Yo soy un hombre muy positivo, lo que hace que sea también muy constante. No sé si lo sabrás, cuando era escolta, una de las cosas que hacíamos era elegir un animal como símbolo. Yo escogí el gorila y los compañeros me pusieron de apellido constant, o sea, el Gorila Constant. De hecho, cuando tengo que hacer algo, me meto en ello de lleno y persevero para que salga bien. Eso mismo me pasó con la música cuando tocaba en aquel grupo amateur. Teníamos muy claro que teníamos que hacerlo bien y que de lo contrario no valía la pena subir al escenario. Fíjate en tanta constancia y seriedad al subir a los escenarios. En definitiva, el esfuerzo y la constancia me han ayudado muchísimo.

“Tenemos la suerte de que dormir es una actividad que nos acompaña en este mundo desde que nacemos hasta que morimos y nuestra divulgación puede ayudar a mucha gente”

¿Consideraría importante la transmisión de los conocimientos para una buena educación?

Evidentemente que sí, de ahí que la parte de divulgación que hacemos en medicina del sueño sea tan exhaustiva y que la colguemos continuamente en las redes para que la gente pueda consultarla, dormir mejor y quizás ser un poco más feliz. Tenemos la suerte de que dormir es una actividad que nos acompaña en este mundo desde que nacemos hasta que morimos y nuestra divulgación puede ayudar a mucha gente.

¿Hasta qué punto su entorno familiar y la educación recibida han influido en su forma de ser médico y divulgador?

El entorno familiar y la educación han sido fundamentales en mi vida. Yo vengo de una familia muy humilde, bueno, a ver, humilde es un eufemismo porque éramos pobres como las ratas. Yo recuerdo que de pequeño vivía con los abuelos dado que mis padres no tenían dinero para alquilar ni siquiera una casa. Los abuelos también vivían de alquiler y no recuerdo que ni padres ni abuelos fueran nunca de vacaciones, a lo sumo a la playa en verano o una paella algún domingo, pero poca cosa más. Mi madre siempre me decía, nosotros no te daremos dinero, pero sí educación para que tú puedas salir adelante. Y así fue, y es que mi madre tenía una inteligencia emocional brutal. Fue ella quien empujó a mi padre para que fuera progresando en la fábrica donde trabajaba haciendo gafas. Y la que consiguió que mi padre se sacara un pequeño título que le permitiera abrir una óptica y salir adelante.

Su vertiente divulgadora, ¿de dónde le vino?

Nada es innato, pero existe la epigenética, que es todo lo que ves alrededor y que de algún modo te va ayudando a salir adelante. Ser divulgador también forma parte de la forma de ser y del aprendizaje adquirido. Y claro, tal y como te he dicho, la música me ha ayudado muchísimo a divulgar. Yo cuando subo a un escenario a impartir una conferencia me siento cómodo. Parece como si les cantara Puff el drac màgic y la gente lo agradece porque ve que ofrezco esta comunicación.

¿Nos podría avanzar cuál es su último proyecto, libro o línea de investigación en que está trabajando actualmente?

Pues hacemos muchas cosas continuamente en la clínica. De hecho, somos mucha gente, todos dirigidos por la directora, que es mi hija, Carla Estivill. Ella, licenciada y doctorada en química, se ha hecho también experta en sueño. En este sentido, estamos haciendo muchas investigaciones y, concretamente, una sobre un nuevo medicamento para tratar el frecuente insomnio en las mujeres con menopausia. También estoy proyectando un nuevo libro, que saldrá pronto, sobre cosas nuevas sobre las cuales aún no se ha hablado demasiado en el mundo del sueño, como son las redes sociales o la gente que hace deporte. A mi edad – cerca de los 80 – siempre estoy haciendo muchas cosas, continuamente estoy impartiendo conferencias, camino mucho, practico mucho deporte, juego al golf tres días por semana, juego al tenis los sábados, y todavía visito pacientes un día por semana. Todo ello son actividades que me ayudan a salir adelante.

¿Dormir nos regala un buen destino?

Nuestra ilusión es, en el fondo, hacer feliz a mucha gente.


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *