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  • 24 de marzo de 2026
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Maestras rurales durante la Segunda República: unos trazos

Maestras rurales durante la Segunda República: unos trazos

Foto: https://www.religionenlibertad.com/cultura/121104/el-mito-de-las-27000-escuelas-construidas-por-la-segunda-republica_19567.html

 

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Soledad Bengoechea

 

A partir del 14 de abril de 1931, en España se emprendieron diversas reformas, pero una de las más importantes fue sin duda la de la enseñanza. No es nuevo afirmar que la República dedicó gran parte de sus energías al tema de la educación. Durante el primer bienio republicano (1931-1933) el gobierno se planteó crear 27.000 escuelas. Pero, por diferentes causas, el proyecto se redujo a 16.000. Se generalizaron y extendieron muchas novedades que años antes habían sido simples experiencias, y se propusieron muchos planteamientos teóricos que hubiera sido muy complicado que se hubieran realizado en otros contextos.

Según el dossier de prensa disponible en la página web del documental, Las maestras de la República, las maestras republicanas simbolizaron el proyecto de transformación social y cultural de la Segunda República. La educación pública, accesible, de buena calidad y basada en el principio de igualdad, fue uno de los propósitos fundamentales del nuevo régimen, y a los maestros se los consideraba el alma de la escuela y el modelo para los estudiantes.

Las maestras republicanas encarnaron el ideal republicano de mujer moderna e independiente. Y defendieron diferentes causas. En ocasiones, llegaron a ligar las actividades educativas con sus deseos de transformación social y su militancia política y sindical.

Josefa Rodríguez Álvarez, conocida como Josefina Aldecoa, fue una escritora y pedagoga española. Ella dijo la frase siguiente: «Las maestras republicanas, formadas en aulas mixtas por primera vez, hablaron de igualdad en remotas y atrasadas aldeas. Abrieron una ventana a la libertad y cambiaron el negro de la mujer rural por los colores de la libertad y de la esperanza».

Remotas y atrasadas aldeas… ¿por qué no hablar de las maestras rurales?  En primer lugar, se ha de decir que el medio educativo de la maestra rural no fue fácil. Lo constituían aquellas zonas rurales que presentaban unas características difíciles para ejercer la profesión (falta de infraestructura en escuelas, ausencia casi total de medidas de higiene y salud, protestas de los padres ante los cambios de los alumnos en la vida escolar…). Este conjunto de problemas formaba parte de los principales obstáculos para la innovación y aplicaciones metodológicas que las maestras querían poner en marcha y practicar con sus alumnos y alumnas.

En aquellos años republicanos el analfabetismo era muy alto, principalmente entre las mujeres; en el ámbito rural la carencia de escuelas era tremenda. A aquellas zonas olvidadas, mayoritarias en una sociedad eminentemente campesina, se desplazaron un gran número de maestras, la mayoría recién salidas de las facultades: fueron las maestras rurales. En general, eran jóvenes que, después de estudiar en una facultad de Magisterio, obtenían su título universitario y opositaban o se formaban para lograr un puesto de trabajo. De esta forma, estas maestras conseguían una independencia económica que, aunque no se traducía en muchos lujos, sí les permitía desvincularse del núcleo familiar para iniciar una nueva vida. En esta nueva vida se incluía un apasionado y ambicioso proyecto didáctico, avalado por la ideología de las corrientes de la escuela nueva y de la metodología activa. El concepto de maestra rural se afianzó entonces, en aquellos años, como ente dinamizador de conversión social, de agente de cambio y de defensa de las clases menos pudientes. Una vez alejadas del tradicional valor moral religioso, las maestras de zonas rurales eran ciudadanas, trabajadoras únicas capaces de sociabilizar a los niños y niñas de sus escuelas. Y en la medida que las circunstancias lo permitieron, trataron de convertir a familias de los pueblos, siempre a través de la educación de sus hijos e hijas, en seres sociales democráticos que vivieran para el conocimiento.

Dentro de un proyecto más amplio de creación de un estado del bienestar, la República consideró la educación como un motor de transformación social; por ello se le dio una importancia fundamental. La doctrina más influyente en el proyecto educativo republicano fue La Institución Libre de Enseñanza (experiencia pedagógica que tuvo lugar en España durante más de medio siglo (1876-1939). Su sede se situaba en Madrid).

Por vez primera en la historia de España se establecía que la falta de recursos no podría ser un impedimento para estudiar. La República tendría la obligación de facilitar el acceso a todos los grados de enseñanza a los españoles sin posibilidades económicas. Ello, en España era importantísimo.

 

Cándida Bueno, una maestra rural católica, violada y fusilada en 1936

Cándida fue una de tantas maestras asesinadas durante la Guerra Civil. Nada menos que 29 maestros y maestras dejaron sus vidas asesinadas por hombres del bando sublevado; ello solo en la provincia de Zaragoza. Cándida era una mujer católica y practicante.

Explica Natalia Salvo que Cándida Bueno, una maestra rural, nació en el pueblo aragonés conocido como Castilistar en el año 1912. En esta misma localidad, Bueno ejerció como maestra y muy cerca, en Farasdués, fue fusilada en 1936.

Firme defensora del ideal educativo de la Segunda República, Bueno empezó muy joven a ejercer la docencia en la escuela de su pueblo, desde donde impulsó programas educativos que eran muy nuevos para la época. Aunque pertenecía a una familia propietaria agraria de clase media, apoyaba la Ley de Reforma Agraria del Gobierno Republicano.

Pero con el inicio de la Guerra Civil, muchas mujeres republicanas, especialmente las que se habían significado como políticas o maestras, fueron un objetivo para el bando sublevado, que utilizó contra ellas violencia de género, como el rapado de cabello, la ingesta de aceite de ricino o las agresiones sexuales. Cándida Bueno fue una de las mujeres que sufrió este tipo de violencia.

El 4 de septiembre de 1936, aún no hacía ni dos meses que había comenzado la guerra cuando fue detenida junto a su hermano Manuel. La acusación: haber retirado los crucifijos de la escuela municipal. Pero pudo haber otra motivación: el no haber querido salir con un mando militar que la cortejaba. Más tarde, testigos orales explicaron que, mientras estuvo en la cárcel, Cándida sufrió continuos abusos sexuales por parte de sus carceleros, y que, en el lugar del crimen, fue violada por tres de sus verdugos. Fue el 16 de septiembre de 1936 el día que fue fusilada junto a su hermano.

Pasaron muchos años sin que se hiciera justicia. Finalmente, el 21 de marzo de 2022 el pleno del Ayuntamiento de Castiliscar dio el consentimiento para aprobó renombrar el edificio municipal de la escuela como «Cándida Antonia Bueno Iso (1912-1936), maestra de Castiliscar fusilada en Farasdués».


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

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