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  • 6 de febrero de 2026
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Gracias, Barbacid

Gracias, Barbacid

Mariano Barbacid en el Círculo de Bellas Artes en 2025. / Imagen: Wikipedia – Autor: MAT.MHACCV

 

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Antoni Hernández-Fernández

 

En 2008 mi madre falleció de cáncer de páncreas. Se la llevó en pocos meses. Aunque, por supuesto, el bicho llevaba seguro más tiempo dentro, sin avisar. El cáncer de páncreas, en particular el adenocarcinoma ductal pancreático (PDAC), sigue siendo desde entonces una de las neoplasias más letales. Su resistencia a las terapias convencionales y su diagnóstico tardío han convertido esta enfermedad en un paradigma del fracaso terapéutico en oncología. En este contexto, el estudio liderado por Mariano Barbacid en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), publicado recientemente en Proceedings of the National Academy of Sciences (Liaki et al., 2025), constituye un hito experimental relevante, aunque aún estrictamente preclínico. Y resulta esperanzador, como mínimo, para los pacientes que ahora están en la lucha, y para sus allegados. Aunque el tiempo va en contra, y el ansia de sanación, como sabemos los que hemos pasado por ahí, es enorme.

Desde una perspectiva médica, el trabajo se inscribe en la larga historia del intento de “drogabilizarKRAS, uno de los oncogenes más infames de la biología del cáncer. Mutado en alrededor del 90 % de los tumores pancreáticos, KRAS ha sido durante décadas considerado una diana casi intratable. Los inhibidores recientes han demostrado cierta eficacia, pero el tumor desarrolla resistencia en cuestión de meses. El estudio del equipo de Barbacid parte de una hipótesis sistémica: la resistencia no se supera bloqueando un único nodo molecular, sino atacando simultáneamente varios puntos críticos de la red de señalización tumoral. Reconozco que, siendo un ignorante del tema, me encantó filosóficamente la descripción que hizo el propio Barbacid, pues aúna tanto la perspectiva sistémica de Mario Bunge, como una idea importante en sistemas complejos: la relevancia de los nodos de las redes complejas.

Fíjense que hablo del equipo de Barbacid, como siempre él hace, un equipo formado mayoritariamente por mujeres. Que él sea la cabeza visible, por su experiencia y liderazgo investigador desde hace años, y que sea hombre, no tiene nada que ver, en mi opinión, con ciertos debates de género que están proliferando. Si hay algo que decir que lo digan ellas, las investigadoras del CNIO. Somos expertos en buscar defectos y en no apoyar a los nuestros a nivel internacional. Recuerden el caso de la marginación de Francisco Mojica, descubridor de CRISPR, quien creo hubiera merecido el premio Nobel en su momento. Y ahora, si los ensayos clínicos en humanos funcionasen mínimamente, pienso que Mariano Barbacid también sería digno de ese galardón, quizá conjuntamente a otros colegas que han desarrollado este tipo de terapias, y no sólo por este artículo concreto, sino por su dilatada trayectoria. Que esto no es flor de un día, es trabajo de muchos años. Y, como sucede en la ciencia moderna, desde hace décadas los grandes avances no son fruto de lobos solitarios. Los equipos son extensos y en el Nobel se suele premiar solo a pocas personas, en muchas ocasiones -sobre todo en física- como representantes de grandes instituciones, como el CERN, ATLAS, COBE, etc. El reconocimiento público a Barbacid es un reconocimiento al CNIO y a su equipo. O así lo debería percibir cualquiera que entienda un poco de ciencia.

Volviendo a su trabajo, el enfoque experimental consistió en una terapia triple con tres fármacos cuya combinación produjo regresión completa y duradera del tumor en ratones, sin recaídas durante más de 200 días, un resultado excepcional en oncología experimental. Como les decía, el artículo aporta además un argumento teórico interesante: la ablación genética simultánea de tres nodos del sistema es suficiente para provocar la regresión permanente del tumor, lo que justifica racionalmente la terapia farmacológica combinada. Desde la biología de sistemas, el estudio ilustra cómo los tumores explotan redundancias en la red de señalización, y cómo una intervención multipunto puede colapsar dicha red, evitando rutas de escape adaptativo.

La noticia divulgativa del CNIO enfatiza que (en ratones, debemos insistir) los tumores desaparecieron sin toxicidades significativas, y que el tratamiento previno la aparición de resistencias, uno de los principales problemas de las terapias dirigidas actuales. Sin embargo, los propios autores subrayan aún que no están en condiciones de iniciar ensayos clínicos, y que la optimización translacional será compleja y lenta. Aquí es crucial introducir una advertencia epistemológica: el salto del modelo murino a la clínica humana es incierto. Los ratones toleran toxicidades que en humanos resultarían inaceptables, y los microambientes tumorales, la farmacocinética y la heterogeneidad genética difieren sustancialmente entre especies. Alguno de los fármacos implicados, dicen los expertos, presenta efectos adversos conocidos en humanos, y el propio estudio alerta que la eliminación total de KRAS en ratones adultos posee posibles efectos colaterales sistémicos.

Desde una perspectiva filosófica de la biomedicina, el trabajo sigue un cambio de paradigma: no se trata de encontrar la “bala mágica”, sino de diseñar cócteles racionales que colapsen redes de señalización complejas. Este enfoque recuerda a las terapias combinadas que se emplean por ejemplo contra el VIH, o a otras quimioterapias multifármaco, pero con una fundamentación molecular muy precisa.

En conclusión, el estudio del equipo de Barbacid constituye un resultado preclínico en modelos murinos, con un trecho por recorrer antes de cualquier aplicación clínica. La historia de la oncología está repleta de curas en ratones que fracasaron en humanos, por lo que hay que ser cautelosos: sí es, no obstante, un paso significativo conceptualmente hacia terapias combinadas de precisión. También, por supuesto, crea algo fundamental en los pasillos de los hospitales: esperanza. Gracias, de corazón, profesor Barbacid, a usted y a todo su equipo, por este titánico esfuerzo en algo tan importante para mucha gente.


Referències:

Liaki, V. et al. (2025). A targeted combination therapy achieves effective pancreatic cancer regression and prevents tumor resistance, Proc. Natl. Acad. Sci. 122 (49) e2523039122, https://doi.org/10.1073/pnas.2523039122  (2025).


Fuente: educational EVIDENCE

Derechos: Creative Commons

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